La Firma Falsa Que Mauricio Nunca Imaginó Que Lucía Descubriría-thuytram

que no tenía forma de volver a Guadalajara y lo guardé en mi bolsa.

No como prueba.

No como recuerdo del golpe.

Como un objeto útil.

Esa mañana salí rumbo a una cita con un cliente.

Llevaba mi propio teléfono, mi propia cartera y las llaves en la mano.

Nadie tenía que devolvérmelas.