respuesta amenaza la imagen perfecta que uno construyó.
Mi madre me dio la vida. Lucía estuvo a punto de perder la suya por culpa de mi silencio y de la ambición de quienes yo defendía. No tuve que elegir entre “la esposa” y “la madre”. Tuve que elegir entre proteger a una víctima o encubrir a quienes le hicieron daño.
La sangre crea parentesco. Solo el respeto, la responsabilidad y la ternura crean una familia.
Y desde entonces, cada vez que alguien me dice que a una madre o a