El regreso anticipado: la trampa contra mi esposo que intentó despojar a mi padre

vino a tirar comida por toda la sala y tuvimos que enseñarle un poco de modales.

Marko ignoró las palabras de su madre. La mirada se le movía de un lado a otro buscando una salida:
—Pero… me dijiste que tenías reuniones con los auditores hasta el próximo mes…

—Todo se resolvió con éxito —contesté, avanzando dos pasos hacia él con una sonrisa tranquila—. Ningún problema con las cuentas, ninguna auditoría irregular, ningún riesgo de cárcel. ¿O acaso pensabas que estaba metida en algún problema legal grave?

Marko tragó saliva