rechazaba cualquier evaluación amañada y cualquier representación conseguida mediante engaño.
En ese momento Sofía Valdés se levantó desde la primera mesa, exhibió la adenda original del fideicomiso y exigió la suspensión inmediata de Leonard y Margaret Harrison como tutores temporales de las acciones.
El salón estalló.
Todo ocurrió muy rápido después de eso.
El consejo pidió una sesión de emergencia.
Los abogados externos de la empresa revisaron la documentación esa misma noche.
El médico de confianza de la familia negó públicamente haber autorizado un dictamen definitivo y el notario se