la ayuda. Conmovidos por la historia de Albert y su sonrisa, personas que nunca habían conocido a la familia decidieron contribuir.
Su madre relata: “No podía creer lo que estaba pasando. En solo unos días, nuestras vidas dieron un vuelco. Dejamos de pensar solo en sobrevivir y comenzamos a imaginar un futuro mejor”.
Y entonces, sucedió algo aún más increíble.
Albert logró cumplir un sueño que su madre jamás creyó posible.
Le compró una casa.
Sí, un niño que vivía en circunstancias difíciles se convirtió en la razón por la