luz interior que nadie podía apagar. Nadie imaginaba que esa risa sería el comienzo de un cambio profundo.
Un día, alguien grabó un breve video de Albert riendo. No había ningún plan, ninguna intención de hacerlo famoso… solo un momento espontáneo.
Pero ese momento aún estaba lejos.
El video se viralizó en las redes sociales. Miles de personas lo compartieron, luego millones. Personas de todo el mundo se conmovieron con la alegría de este pequeño.
Su risa tocó corazones.
Poco a poco, comenzaron a llegar mensajes de apoyo. Luego llegó