Dos días antes de casarse, encontró a su empleada esposada… pero el gesto de su hija lo cambió todo

las ranuras quedaban restos de barro oscuro.

Arturo cerró los ojos.

Durante años había invertido en sistemas de seguridad para sus propiedades y vehículos.

Aquella camioneta tenía cámaras internas y externas que guardaban automáticamente registros de los trayectos.

Entró.

Encendió únicamente el sistema electrónico.

Buscó las grabaciones del día anterior.

2:15 de la tarde.

Abrió el archivo.

La pantalla mostró dos imágenes.

En una se veía la carretera.

En la otra, el interior del vehículo.

Valeria conducía.

Sofía estaba atrás, sentada en su silla infantil.

Lloraba.

Arturo subió el