Dos días antes de casarse, encontró a su empleada esposada… pero el gesto de su hija lo cambió todo

la pantalla.

La voz de Valeria llenó la habitación.

“¡Ya basta!”

Después se escuchó el llanto de Sofía.

“Quiero ir a casa.”

“Vas a quedarte aquí hasta que aprendas a comportarte.”

Valeria perdió el color del rostro.

—Eso…

Arturo continuó reproduciendo.

Se escuchaba claramente cómo la camioneta se alejaba.

Después apareció la conversación con Marisol.

Finalmente, la amenaza.

“Nadie te va a creer. Yo diré que tú te la llevaste.”

Valeria retrocedió.

—Arturo, puedo explicarlo.

—No.

—Fue un momento de estrés.

—Dejaste sola a una niña de seis años.

—Solo