Dos días antes de casarse, encontró a su empleada esposada… pero el gesto de su hija lo cambió todo

punto de casarse con alguien a quien realmente no conocía.

El caso de Valeria siguió su curso ante las autoridades.

Las grabaciones del vehículo, los registros de ubicación y su propia llamada hicieron imposible sostener la historia que había contado inicialmente.

Arturo no buscó venganza.

No la necesitaba.

Solo quiso asegurarse de que Marisol quedara completamente libre de cualquier sospecha y de que Sofía pudiera recuperarse con tranquilidad.

Marisol tampoco quiso hablar públicamente de lo ocurrido.

—No quiero que Mateo vea mi cara por todas partes —explicó—. Quiero volver a