Dos días antes de casarse, encontró a su empleada esposada… pero el gesto de su hija lo cambió todo

vivir tranquila.

Arturo respetó su decisión.

También le dijo que no tenía que regresar a trabajar como empleada doméstica.

—Entonces, ¿qué voy a hacer? —preguntó Marisol.

Arturo sonrió por primera vez en muchos días.

—Lo mismo que llevas haciendo desde hace años.

—¿Qué?

—Ayudarme a cuidar esta familia. Pero de otra manera.

Marisol no entendió.

Arturo reorganizó su vida familiar para que ella tuviera un puesto estable, mejores condiciones y tiempo suficiente para estar con Mateo.

También se aseguró de que el tratamiento médico del niño pudiera continuar sin convertirse