entiendo por qué dices que no es tuya.
Lucía abrió otro archivo.
Era un intercambio de mensajes exportado dentro de la carpeta.
No había una confesión directa.
Nadie escribía “falsifiquemos la firma de Lucía”.
Pero sí aparecían frases como “la versión buena ya quedó”, “que no vea el expediente todavía” y “cuando vuelva, ya no habrá que pedir nada”.
Lucía volvió a leer la última línea.
Cuando vuelva.
El supuesto viaje empezaba a adquirir un sentido distinto.
Tal vez Álvaro no necesitaba ausentarse para completar el trámite.
Tal vez necesitaba