La Firma Falsa Que Puso Su Casa En Riesgo Antes De Que Él Volviera-thuytram

que ella creyera que él estaba lejos mientras otra persona movía los documentos.

El teléfono vibró otra vez.

Álvaro.

Esta vez llamó.

Lucía miró a Marcos.

—Contesta si quieres —dijo él—. Pero no tienes que confrontarlo.

Lucía deslizó el dedo por la pantalla.

—Hola.

—Por fin —respondió Álvaro—. ¿Dónde estás?

—Fuera.

—Eso ya lo sé. ¿Dónde?

—Haciendo unas cosas.

Hubo una pausa.

—Estás rara.

Lucía apretó el teléfono.

—Estoy ocupada, Álvaro.

—Mañana voy a llegar temprano. Necesito que estés en casa.

—¿Para qué?

Él tardó demasiado en responder.

—Para hablar