tenían el mismo grado de participación.
El abogado insistió en algo que Lucía terminó agradeciendo: no convertir sospechas en acusaciones antes de tiempo.
Paula, por ejemplo, había participado en la relación clandestina con Álvaro, pero la documentación disponible no bastaba para afirmar que ella hubiera intervenido en la firma o en la garantía.
Marcos había hecho bien en separar ambas cosas desde el principio.
Meses después, la posición de Lucía respecto de la propiedad quedó protegida de una manera que le permitió conservar la casa mientras continuaban las revisiones relacionadas