PARTE 2: LA MENTIRA DE MI MADRE…

mi madre pronunció una amenaza.

—Christopher, si reconoces públicamente a esos niños, perderás mucho más de lo que imaginas.

—¿Me estás amenazando?

—Te estoy protegiendo.

Colgué.

Aquella misma tarde, Richard llegó con una carpeta.

Su expresión era sombría.

—Encontré la autorización original.

—¿Quién falsificó mi firma?

—Todavía debemos demostrarlo. Pero hay algo que necesitas ver.

Abrió el expediente.

Junto al documento aparecía una transferencia bancaria de dos millones de dólares.

El beneficiario era una sociedad desconocida.

La fecha coincidía con la desaparición de Rosalind.

—¿Qué significa esto? —pregunté.

Richard me