cumplió años. No quiero escuchar la voz de Mercedes entrando otra vez por esa puerta.
Gabriel bajó el teléfono.
—De acuerdo.
Fue la primera decisión que tomó sin intentar recuperar terreno.
Y Adrián la notó.
Gabriel pasó aquella tarde revisando únicamente los documentos que Isabel quiso mostrarle.
No abrió cajones.
No hizo preguntas sobre cada año perdido.
No intentó tocar a Adrián ni buscar una familiaridad que no existía todavía.
Cuando empezó a oscurecer, se marchó.
Antes de subir al coche, miró la fachada deteriorada.
Una ventana necesitaba reparación.
Parte