del
techo mostraba humedad.
La cerca estaba vencida de un lado.
Pensó en la casa amplia donde vivía Mercedes y en las transferencias mensuales que él había autorizado durante años sin cuestionarlas.
Sacó el teléfono.
Esta vez llamó a su abogado.
—Además de cancelar la venta, quiero suspender cualquier movimiento relacionado con la finca hasta que revisemos los documentos de propiedad.
Hubo una pausa al otro lado.
Gabriel añadió:
—Y quiero un informe completo de las cuentas que mi madre utiliza con autorización mía. No cierres nada todavía. Sólo bloquea