antes de que te cayeras —soltó la niña de repente—. Le dijo que fuera al cuarto azul a sacar los papeles antes de que llegara la policía.
El «cuarto azul» era el despacho privado de Eleanor en la finca principal, un sanctasanctórum cerrado con llave donde resguardaba correspondencia confidencial. De pronto recordé un detalle enterrado en la memoria: meses atrás, al recoger un juguete de Lily cerca de ese despacho, vi al padre de Preston discutiendo acaloradamente con una mujer pelirroja que sostenía un gran libro contable de pasta azul