asesoría vinculada a ella y pagos de deudas de Javier.
Pero el abogado de Nicolás encontró algo peor: informes médicos, declaraciones sobre supuestos olvidos y documentos destinados a presentar a Manuel y Carmen como incapaces de administrar su patrimonio.
Carmen rompió a llorar.
—Callamos porque Javier es tu hermano.
Esa tarde, Nicolás llevó a Manuel al antiguo taller. Allí su padre confesó que 4 años antes había vendido un terreno heredado para pagar una deuda de Javier.
Luego añadió que Nuria le había hecho firmar varios papeles mientras estaba enfermo.