hizo entrega de un sobre de papel manila vacío, catalogando mis honorarios bajo el rubro de “experiencia familiar”. En lo personal, no puedo confirmar si dicha “experiencia familiar” resulta admisible para depósito bancario, toda vez que la banca móvil de mi entidad financiera no cuenta con dicha función operativa.
A pesar de la carencia de contraprestación económica, adquirí lecciones fundamentales de vida: jamás se debe pulverizar silicón abrillantador contra el viento; los usuarios se tornan sumamente agresivos cuando la terminal de cobro se bloquea durante doce minutos seguidos; y, fundamentalmente,