pantalones cortos. Con las manos a la espalda no podré hacerlo yo misma.
Los agentes se miraron. Uno de ellos sonrió, creyendo que la chica intentaba engañarlos.
— ¿Qué hay ahí?
— Sáquenlo y lo verán ustedes mismos.
El primer inspector metió con cuidado la mano en el bolsillo del pantalón corto de la chica y sacó aquello de lo que ambos