saldrá adelante.
Doп Rafael solo soпreía coп humildad y segЅía lijaпdo el muЅeble que tepía eпtre maпos.
Tres pobres piñas… pero con la frente y la altura
Valeria —la mayor— era estudiosa y fuerte. Desde muy joven ayudaba a su padre en el taller, limpiando y ordenando las herramientas.
Camila —la del medio— era brillante con los números. Le encantaba llevar la contabilidad cada vez que llegaba un cliente.
Sofía, la más pequeña, era tranquila, le encantaban los libros y pasaba las tardes leyendo en el pequeño porche de la