Tenía 13 años cuando mi padre arrojó mi maleta al suelo, le prendió fuego y me dijo: “Desde hoy no tienes familia”. Mi tía me recogió aquella noche y nunca volví a verlo. Pero 18 años después llegó una carta que revelaba un secreto sobre mi herencia. Guardé silencio y llamé a una abogada, sin imaginar lo que descubriríamos sobre la boda de mi hermana…

de mi equipo, fabriqué una banca de madera y la instalé bajo el árbol donde mi madre solía sentarse conmigo.

Mi tía Inés me acompañó.

Llevaba una pequeña caja envuelta en papel.

—Esto es para ti —dijo.

La abrí.

Dentro había una fotografía de mi mamá abrazándome cuando yo tenía seis años.

Se me llenaron los ojos de lágrimas.

—Pensé que había perdido todas sus fotografías.

—Tu mamá siempre me regalaba copias. Esta la guardé porque los dos estaban muy felices.

Me quedé observándola durante largo rato.

En la imagen,