PARTE 2: LAS TRES HIJAS QUE HICIERON TEMBLAR AL HOMBRE MÁS PODEROSO DEL TRIBUNAL

anciano.

Sofía se acercó al estrado.

—Soy la licenciada Sofía Hernández, abogada. Solicito autorización para presentar pruebas recién obtenidas que contradicen la acusación.

El director Robles tocó la mesa.

—¡Esto es un espectáculo! ¡Ese viejo robó dinero público!

Sofía lo miró sin pestañear.

—Entonces no tendrá inconvenientes en que revisemos las facturas.

El juez examinó la documentación y concedió un proceso para verificar su procedencia.

Don Chema comenzó a llorar.

—Hijas, no debían meterse en problemas por mí.

Valeria se arrodillo frente a él.

—Papá, cuando yo tenía cinco años,