había terminado.
—Encontramos transferencias realizadas desde una cuenta vinculada al proveedor hacia una sociedad administrada por el director.
El silencio fue absoluto.
Sofía miró directamente a Robles.
—Mi padre no robó esos materiales. Alguien utilizó su nombre para cubrir el destino.
Durante el receso, Don Chema abrazó a sus tres hijas.
—Estoy muy orgulloso de ustedes.
Sofía sonando entre lágrimas.—Todo lo que somos comenzó contigo.
Pero entonces un hombre anciano apareció junto a la puerta.
Llevaba una carpeta amarillenta.
—Licenciada Hernández, necesito hablar con usted.
Se presentó como Ernesto