frente.
La joven avanzó con serenidad. Su larga trenza oscura casi le llegaba a la cintura. Todos sabían lo importante que era para ella cuidar su cabello.
Entonces el coronel sacó unas grandes tijeras.
Un murmullo nervioso recorrió las filas. Algunos comprendieron de inmediato lo que estaba a punto de suceder.Cuidar Cabello
Ana permaneció inmóvil.
El coronel sujetó su trenza y dijo con voz firme, para que todos lo escucharan:
—Así aprenderás a no desafiar a quienes están por encima de ti.
Un instante después, las tijeras cerraron sus