CRIÉ A LAS CUATRO HIJAS DE MI MEJOR AMIGA DESPUÉS DE SU MUERTE. TRES DÍAS DESPUÉS DE QUE LA MAYOR CUMPLIÓ 18, LLEGARON FLORES CON UNA NOTA ESCRITA POR ELLA… Y EL HOMBRE DEL QUE HABÍA HUIDO YA ESTABA EN MI JARDÍN

primera mitad.

El deseo completo era:

“Críalas hasta que puedan conocer la verdad sin que la verdad las destruya.”

Eso hicimos.

No perfectamente.

Pero lo hicimos.

Y cada vez que llegan aquellos lirios blancos pienso en algo que Emma me dijo años atrás.

Su madre no necesitaba que yo supiera todo.

Necesitaba que dijera sí.

Después se encargó de que, cuando llegara el resto, yo estuviera lista.