problema real era mucho más simple: Sunny era una serpiente depredadora de gran tamaño, y permitirle estar libre cerca de una persona dormida ya era, por sí solo, una situación potencialmente mortal
Un recuerdo escalofriante
Margaret dejó de sonreír. Miró su cama y, tras un silencio, confesó algo que había ocurrido la noche anterior: se había despertado con dificultad para respirar. Sunny estaba enroscada a su alrededor, muy cerca de su pecho.
Hasta ese momento, había creído que la serpiente solo buscaba calor. Ahora, por primera vez, se preguntaba qué