cosas.”
“Estás demasiado cansada.”
Tomé las impresiones.
Leí el primer mensaje.
BEATRIZ: “¿Todavía no quiere entregarte el control?”
MAURICIO: “No. Sigue trabajando y cree que puede con todo.”
BEATRIZ: “Entonces necesita cansarse más. Si deja el trabajo será más fácil.”
Seguí leyendo.
Hasta que encontré una frase que me hizo soltar las hojas.
BEATRIZ: “¿Y si ningún médico confirma que está mal?”
La respuesta de Mauricio estaba debajo.
“No necesitamos que un médico la declare incapaz. Solo necesitamos que ella crea que lo está. Cuando deje de confiar en sí