Mauricio.
En él reconocía haber recibido el dinero de la venta del departamento de su madre, supuestamente “para completar la adquisición de una vivienda familiar”.
—También me engañó a mí —dijo Teresa—. Pero eso no me convierte en víctima de lo que le pasó a Camila. Yo era la adulta. Yo era médica. Debí hablar el primer día.
Daniela tomó los documentos.
—Ahora sí va a hablar.
Teresa la miró.
—Sí.
Daniela no volvió con Mauricio.
Presentó la historia clínica de Camila, los análisis, las muestras tomadas en su casa,