Daniela recordó todas las veces que habían dicho que Camila estaba distraída, rebelde o floja.
Sintió una rabia difícil de describir.
La madrugada posterior a la denuncia, don Ernesto la llamó.
—Están sacando cosas de la bodega 47. Llegó una camioneta de carga.
Daniela avisó a las autoridades.
Cuando los agentes llegaron, Mauricio y Eduardo estaban intentando retirar el horno, costales con placas metálicas y varias cajas.
Entre las evidencias encontraron también el frasco donde Camila guardaba las plomadas que había fabricado.
Mauricio llamó a Daniela desde la Fiscalía.
—¿Fuiste