decía que el garaje era secreto.
—Entonces todos los adultos de esta familia fuimos bastante tontos —respondió Teresa—. A partir de ahora, si un adulto te dice que escondas algo que te hace sentir mal o asustada, se lo cuentas a tu mamá. Aunque ese adulto sea yo.
Camila abrazó a su abuela.
Más tarde preguntó cuándo volvería a ver a su padre.
Daniela no mintió.
—Cuando sea seguro para ti y de la forma que decidan los adultos responsables. Puedes escribirle si quieres.
Camila tardó varios días.
Finalmente dibujó