un lago.
En el dibujo aparecían dos personas pescando y, a unos metros, una mujer sentada con un libro.
Encima escribió:
“Abuela vigila”.
La recuperación tampoco fue inmediata.
Durante meses Camila tuvo controles médicos. Le costaba concentrarse y olvidaba algunas instrucciones en la escuela.
Daniela habló con su maestra.
—No está siendo floja. Está recuperándose de una intoxicación.
La profesora se quedó callada.
Desde entonces comenzó a darle más tiempo y dejó de humillarla cuando olvidaba algo.
En enero, Camila entró corriendo a casa agitando un examen.
—¡Mamá! ¡Saqué ocho