PARTE 2
ÉL CREÍA QUE YO NO TENÍA NADA SIN ÉL. EN REALIDAD, TODO LO QUE TENÍA ESTABA A MI NOMBRE
Sophia Carter me observó desde los brazos de Adrian con una expresión de triunfo mal disimulado.
Era joven, hermosa y sabía perfectamente el efecto que causaba.
Llevaba una de las camisas blancas de Adrian sobre un vestido corto y tenía el cabello ligeramente desordenado.
No necesitaba demasiada imaginación para entender lo ocurrido antes de que entraran.
Sin embargo, su primera preocupación fue dejar claro cuál de las dos era