Trabajaba hasta doce horas al día y todavía aceptaba un segundo empleo porque temía volver a ser pobre con dos niños pequeños. La noche que mis gemelos de 9 años me recibieron con pasta quemada y dijeron “Hoy cuidamos nosotros de ti”, algo dentro de mí se rompió. Pero mi llanto cambió por completo cuando entendí por qué habían limpiado la casa con tanta desesperación…

esto? —preguntó.

Fernanda tardó en contestar.

—Porque estoy embarazada. Y si algún día Ricardo hace conmigo lo mismo que hizo contigo, quiero poder mirarme al espejo y saber que no ayudé a quitarles una madre a dos niños.

Fernanda entregó voluntariamente los mensajes que podía aportar legalmente y se negó a continuar participando en la estrategia de Ricardo.

Poco después canceló la boda.

Cuando Ricardo entendió que su intento de obtener la custodia había fracasado, pidió hablar a solas con Laura.

Ella aceptó únicamente con Patricia presente.

Ricardo parecía diez