todo sin quejarse.
Romperme el brazo me enseñó algo diferente.
Una buena madre no tiene que demostrar cuánto es capaz de soportar.
Y a un padre no deberían tener que rogarle para que sea padre.
todo sin quejarse.
Romperme el brazo me enseñó algo diferente.
Una buena madre no tiene que demostrar cuánto es capaz de soportar.
Y a un padre no deberían tener que rogarle para que sea padre.