unas patas diminutas y una extraordinaria capacidad para confundirse con la verdura.
Mi primera reacción fue preguntarme cómo había llegado hasta allí.
Y, sobre todo, si la coliflor todavía se podía comer.
Lo que había encontrado era, posiblemente, una de las plagas más conocidas de los cultivos de coles: la oruga de la polilla de la col, cuyo nombre científico es Plutella xylostella.
Aunque su apariencia puede resultar sorprendente, este pequeño insecto tiene una historia fascinante y una relación muy estrecha con las verduras que consumimos habitualmente.
¿Qué es la