necesitó levantar la voz. Los mensajes antiguos hacían el trabajo por ella.
Por primera vez, Mona reconoció también su propia participación en aquel sistema. Nadie le había obligado físicamente a realizar cada transferencia. Ella había elegido resolver una crisis tras otra porque temía lo que ocurriría si dejaba de hacerlo. Esa responsabilidad personal no justificaba a Phil; simplemente le devolvía a Mona la capacidad de elegir de manera diferente en adelante.
En el trabajo empezó a practicar la misma lección. Cuando un compañero tenía un problema, Mona dejó de asumir