dinero que enviamos puede alimentar a alguien.
Puede pagar una casa.
Puede comprar medicinas.
Pero no puede mirar a nuestros padres a los ojos y preguntar si realmente están bien.
Eso tenía que hacerlo yo.
Y no lo había hecho.
Brenda fue responsable de sus decisiones.
Yo fui responsable de mi ausencia.
No confundí ambas cosas.
Tampoco utilicé una para borrar la otra.
Solo decidí no volver a repetirv