LA CARPETA QUE MI ESPOSO ESCONDIÓ BAJO LLAVE: LA VERDAD QUE CASI LE CUESTA LA VIDA A MI BEBÉ

que me quedaban—. ¡Por favor, ayúdenme!

Dos agentes entraron corriendo.

Uno se dirigió hacia mí. El otro ordenó a Javier que dejara la carpeta en el suelo y mostrara las manos.

Javier obedeció lentamente.

—Esto es un asunto privado —dijo—. Mi esposa y yo tuvimos una discusión. Ella misma pidió que la ayudáramos a calmarse.

Era la razón por la que mi esposo necesitaba mantenerme bajo control.

Y quizá la razón por la que había empezado a decirle a todo el mundo que yo estaba perdiendo la razón.

 

Capítulo