LA CARPETA QUE MI ESPOSO ESCONDIÓ BAJO LLAVE: LA VERDAD QUE CASI LE CUESTA LA VIDA A MI BEBÉ

3. La llegada de la policía

—¡Policía! ¡Abra la puerta!

La voz resonó por toda la casa.

Javier apareció en la terraza con la carpeta azul bajo el brazo.

Intentó sonreír.

—Oficiales, debe de haber un malentendido. Mi esposa está atravesando una crisis emocional. Está embarazada y últimamente ha tenido comportamientos…

—¡Está en el patio! —grité con las pocas fuerzas que me quedaban—. ¡Por favor, ayúdenme!

Dos agentes entraron corriendo.

Uno se dirigió hacia mí. El otro ordenó a Javier que dejara la carpeta en el suelo y mostrara las