una empresa de su hermano, un hombre del que Javier casi nunca hablaba.
La carpeta no demostraba por sí sola toda una conspiración, pero contenía suficientes pistas para que los investigadores empezaran a hacer preguntas.
Preguntas que mi esposo llevaba años evitando.
Capítulo 6. La confesión de Mariana
Tres días después, Mariana pidió verme.
Mi abogada me preguntó si quería recibirla.
Estuve a punto de decir que no.
Recordaba su taza de café, su risa y la tranquilidad con la que me había observado mientras la tierra me cubría