Teresa decía:
—Si la sacas ahora, volverá a desafiarte mañana.
En otro, preguntaba si alguien había visto lo que hacían desde las casas vecinas.
Y en una tercera grabación, después de que yo suplicara por agua, se escuchaba su voz:
—No le des demasiado. Que aprenda que aquí no puede imponer sus condiciones.
Aquellas palabras se incorporaron a la investigación.
Teresa pidió hablar con mi abogada a través de los canales correspondientes.
—Quiero explicarle que nunca pensé que llegaría tan lejos —dijo.
Mi abogada me transmitió el mensaje.
No tuve