LA CARPETA QUE MI ESPOSO ESCONDIÓ BAJO LLAVE: LA VERDAD QUE CASI LE CUESTA LA VIDA A MI BEBÉ

tenía miedo, ya no era la mujer que había vivido intentando adivinar qué debía hacer para evitar su enojo.

La investigación seguía su curso. Los documentos requerían análisis periciales, las firmas debían compararse y los testimonios tenían que contrastarse. Nadie podía prometerme un resultado inmediato.

Pero ahora había pruebas, profesionales que me acompañaban y una verdad que no dependía únicamente de mi palabra.

Ya no estaba sola frente a él.

 

Capítulo 9. El nacimiento de Mateo

El embarazo fue difícil.

Durante semanas tuve revisiones frecuentes. Algunas noches despertaba con