Parte 2: La verdad que mi padre se llevó a la tumba

dicho:

«Son papeles aburridos, preciosa. Confía en mí. Así no tendremos que preocuparnos por el dinero durante años».

Yo había firmado.

Sin leer.

Porque lo amaba.

Porque creía que estábamos construyendo una vida juntos.

—¿Puede quitarme mi herencia? —pregunté.

—No puedo afirmarte que haya conseguido hacerlo. De hecho, el fideicomiso podría impedirlo. Pero necesitamos revisar el documento original y solicitar las medidas legales correspondientes cuanto antes.

Saqué la llave que Beatriz me había entregado.

Laura la reconoció de inmediato.

Su rostro perdió el color.

—¿Dónde conseguiste eso?

—Mi padre la