Parte 2: La verdad que mi padre se llevó a la tumba

Me agarré al respaldo de una silla.

—Entonces ¿por qué estás con él?

Valeria tardó varios segundos en contestar.

—Porque creí que me amaba. Y porque él me prometió que, cuando consiguiera los documentos, podríamos irnos lejos y empezar de nuevo. Me dijo que tú conocías la situación, que estabas de acuerdo con el divorcio y que solo faltaba resolver unos asuntos económicos.

Cerré los ojos.

La mentira no tenía fin.

—¿Y qué pasó?

—Anoche escuché una conversación entre Ricardo y mi padre. Discutían por la carpeta. Mi padre le