formar una pequeña acumulación oscura.
Cuando esa parte crecía demasiado, la llama podía volverse irregular, producir humo y dejar manchas de hollín.
Para evitarlo, era necesario recortar periódicamente la mecha.
La despabiladera permitía realizar esta tarea de manera más cómoda y recoger el fragmento quemado en su pequeño depósito.
Así se conseguía una combustión más estable y se reducía la formación de humo.
El secreto de la pequeña caja metálica
La característica más llamativa de este instrumento es su pequeño compartimiento rectangular.
Muchas personas creen que se trata de una