y respondió en voz baja:
—Y lo descubrieron. La soledad. Esa es la cosa más terrible.
El oficial sonrió y añadió: «Por suerte, a veces se puede vencer con un poco de bondad.» Y así, lo que comenzó como un misterio inquietante terminó convirtiéndose en una lección de humanidad que unió a todo un pueblo alrededor de una anciana y sus animales olvidados.