000 dólares, habían destruido la confianza de una persona que los habría ayudado toda la vida.
Desde entonces no hemos vuelto a hablar.
Algunas personas creen que nuestra relación terminó por dinero.
Pero están equivocadas.
El dinero fue solo el detonante.
Lo que realmente destruyó nuestra relación fue la traición.
La mentira.
La facilidad con la que decidió utilizar mi cariño para conseguir lo que quería.
Los 25.000 dólares fueron una pérdida dolorosa.
Sin duda.
Pero con el tiempo entendí que había perdido algo mucho más valioso.
Perdí la