rostro, tiende a intensificar las sombras y remarcar los rasgos de un modo poco favorecedor. Esto no significa desterrarlo del guardarropa. Una buena estrategia es usarlo de la cintura para abajo, o suavizarlo con accesorios luminosos, joyería en tonos claros o un maquillaje fresco que aporte brillo al rostro.
2. Azul marino profundo: sobrio, aunque a veces apagado
Suele presentarse como una alternativa más suave al negro, pero un azul marino muy oscuro puede tener un efecto similar: resta luminosidad a la piel y hace que el rostro luzca desigual