tenemos, sino en lo que estamos dispuestos a ofrecer cuando alguien más lo necesita. Y que la atención a los demás, esa que nos hace detenernos en medio de la rutina, puede convertir una tarde cualquiera en un momento inolvidable.
Un pequeño gesto en el supermercado que se convirtió en una lección inolvidable sobre la bondad – Recetas Caseras